Bushido:

(En japonés, 'conducta del guerrero'), código de ética respetado por los nobles guerreros o samurái del Japón feudal. Igual que las reglas de las órdenes de caballería que prevalecieron en la Europa medieval, Bushido se basaba en virtudes tales como la rectitud, la perseverancia, la frugalidad, el coraje, la cortesía, la veracidad y, en especial, la lealtad a los gobernantes y al país. Sólo a través del ejercicio de estas virtudes podía un caballero conservar su honor, y quien lo hubiera mancillado se veía obligado al suicidio mediante elharakiri. Desarrollado hasta su máxima expresión hacia finales del siglo XII, el Bushido se convirtió en el siglo XVI en un código escrito. Al quedar abolido el feudalismo (aproximadamente a mediados del siglo XIX), este código fue abandonado, aunque su influencia persiste, sobre todo en el ejército.

Kárate:

(Del japonés, 'mano vacía'), arte marcial (sin armas) de autodefensa en la que desde posiciones de equilibrio se dirigen o enfocan puñetazos o patadas acompañadas de respiraciones y gritos especiales. Más que un método de combate el kárate hace hincapié en la autodisciplina, la actitud positiva y los propósitos de elevada moral. Se enseña profesionalmente a diferentes niveles y con nombres asiáticos como una habilidad de autodefensa, un deporte competitivo y como ejercicio de estilo libre.

2. HISTORIA

El kárate se desarrolló en Japón. Aunque el nombre data de tiempos tan recientes como 1930, las técnicas son muy antiguas y derivan del arte chino del boxeo Shaolin del siglo VI. Se desarrolló después en la isla japonesa de Okinawa alrededor del año 1500, dando origen al tang hand, que permitía a los isleños luchar desarmados contra opresores japoneses armados. En la década de 1920 el tang hand fue introducido en Japón por Funakoshi Gichin quien utilizó la palabra kárate. El estilo que practicaba fue conocido como shotokan, ahora uno de los cinco estilos mayores del Japón; los otros son: wado-ryu, gojo-ryu, shito-ryu y kyukushinkai. Cada uno pone diferente énfasis en técnica, velocidad y potencia.

3. TÉCNICA Y ENTRENAMIENTO

El kárate es parecido al judo y al jujitsu pero refuerza las técnicas de pegar golpes letales y puñetazos, más que de luchar o derribar a un oponente. Los tres elementos de velocidad, fuerza y técnica son vitales para los expertos en kárate; también son requisitos importantes la alerta constante, un agudo sentido de la medida del tiempo y el factor sorpresa.

Se presta gran atención a conocer los puntos más vulnerables del cuerpo humano que pueden ser atacados por medio de las manos, codos, rodillas o pies, que son la cara, el cuello, el plexo solar, la espina dorsal, las ingles y los riñones. En competiciones o exhibiciones ordinarias de kárate sólo se permite como blanco el área del cuerpo por encima de la cintura y todos los golpes deben ser amortiguados. Los golpes más usados son: manos cortantes o 'manos cuchillo', puñetazos con los nudillos, golpes de aplastamiento, dedos punzantes, golpes de pie frontales, laterales, envolventes, saltando y pateos. En la lucha actual cualquiera de estos golpes puede ser fatal. La habilidad de un maestro de kárate (sen sei) para partir una tabla o un ladrillo con un golpe de sus manos desnudas es proverbial.

El entrenamiento de kárate endurece las manos y los pies hincándolos en contenedores de arena, arroz o gravilla y golpeando sacos o costales de arena y tableros especiales de entrenamiento. Son importantes los ejercicios constantes para flexibilizar y endurecer los músculos del cuerpo. Los ejercicios de respiración profunda son también útiles porque la exhalación y los gritos repentinos acompañan los golpes directos y particularmente los finales, también llamados golpes mortales. Tales respiraciones y gritos ayudan en el ritmo de ataque del kárate, concentrando más fuerza en cada golpe o bloqueo y dando vigor psicológico a la persona mientras que desconcierta al oponente.

4. INSTRUCCIÓN Y EJECUCIÓN

El lenguaje del kárate es principalmente japonés: la sala de adiestramiento o gimnasio se llama dojo y la vestimenta que se utiliza en todas las prácticas se llama gi. Más de doscientos términos específicamente japoneses son usados para los distintos movimientos y golpes que se utilizan en secuencias de movimientos llamados kata.

Existen diversos grados de adiestramiento formalmente reconocidos en kárate, representados por el color del cinturón de tela que rodea al gi; los colores usuales en orden ascendente son: blanco, amarillo, naranja, verde, azul, marrón y negro. (Otros estilos utilizan también los colores siguientes: blanco, lila o morado, verde, marrón y negro.) Las cualificaciones para los cinturones difieren de escuela a escuela, dependiendo del estilo y el nivel que se enseñe. El cinturón negro o dan es el máximo nivel en kárate y está también cualificado en grados de pericia, siendo el décimo el dan de mayor nivel.

5. COMPETICIÓN

En 1949 Funakoshi Gichin fundó la Asociación Japonesa de Kárate, que celebró los primeros campeonatos de Japón en 1957. Esta práctica deportiva se extendió a Occidente durante la década de 1950. La organización All-Japan Karate-do (FAJKO), fundada en 1964, celebró los primeros campeonatos del Mundo Multi-Estilo en 1970. Los europeos habían alcanzado niveles tan altos que derrotaron con frecuencia a los japoneses, aunque éstos mantuvieron la supremacía en los kata. Las mujeres participaron por primera vez en unos campeonatos del Mundo en 1980. El kárate ha sido incorporado a programas de entrenamiento de la policía y las fuerzas armadas de muchos países.

Zen:

Escuela budista que se desarrolló en China y más tarde en Japón como resultado de una fusión entre la forma Mahayana del budismo originario de la India y la filosofía china del taoísmo. Zen y chan son, respectivamente, las formas japonesa y china de pronunciar el término sánscrito dhyana, que designa un estado mental más o menos equivalente a la contemplación o meditación, aunque sin el sentido estático y pasivo que estas palabras conllevan a veces. Dhyana denota de forma específica el estado de conciencia de Buda, aquél que está libre de la creencia de que la individualidad diferenciada de uno mismo y de las otras cosas es real. Todas las escuelas del budismo sostienen que las cosas separadas sólo existen en relación con otras. Esta relatividad de los individuos se denomina vacuidad (en sánscrito, sunyata), que no significa que el mundo no sea nada en la realidad, sino que la naturaleza no puede ser comprendida por ningún sistema de definición o clasificación fijo. La realidad es la mismidad (en pali, tathatâ) de la naturaleza, o el mundo tal como es, independiente de cualquier pensamiento específico que se tenga sobre él.

2. DOCTRINAS Y PRÁCTICAS

El Zen es la peculiar manera china de conseguir la meta budista de ver el mundo tal como es, es decir, con una mente que no tiene pensamientos ni sentimientos de apego (en sánscrito, trishna). A esta actitud se le denomina no-mente (en chino, Wu-hsin), un estado de conciencia en el que los pensamientos se suceden sin dejar ningún rastro. A diferencia de otras formas de budismo, el Zen sostiene que tal libertad mental no puede obtenerse mediante una práctica gradual, sino que debe llegar mediante una idea directa e inmediata (en chino, tun-wu; en japonés, satori). Así pues, el Zen abandona tanto las teorías como los sistemas de práctica espiritual y comunica su visión de la verdad por un método conocido como indicación directa. Sus intérpretes responden a todas las preguntas filosóficas o religiosas por medio de palabras o acciones no simbólicas. La respuesta es la acción tal como es y no lo que representa. Es típica la respuesta del maestro Zen Yao-shan, al preguntarle: "¿Qué es el camino (del Zen)?" contestó: "¡Una nube en el cielo y agua en la jarra!". Los estudiantes Zen se preparan para ser receptivos a tales repuestas sentándose para meditar (en japonés, za-zen) mientras observan, sin realizar comentarios, ocurra lo que ocurra.

3. SECTAS

Las dos principales sectas del Zen son la Rinzai Zen y la Soto Zen. La Soto parece poner más énfasis en la disciplina del za-zen, mientras que la secta Rinzai cuenta los problemas de meditación (en japonés, koan) basados en los diálogos (en japonés, mondo), parecidos a los ejemplos mencionados antes, entre los antiguos maestros y sus alumnos. Se espera que los estudiantes muestren al maestro su comprensión de un incidente de alguna forma directa no verbal (por ejemplo, señalando), en una entrevista privada denominada en japonés sanzen.

4. INFLUENCIA EN LAS ARTES Y EN LOS OFICIOS

El Zen se estudia de forma habitual en comunidades semimonásticas en las que se admite por periodos limitados a los aspirantes. Sin embargo, el monasterio Zen es una estricta escuela de entrenamiento que combina la meditación con una cantidad considerable de trabajo manual. Los estudiantes de dichas escuelas prestan especial atención a las artes y los oficios, en especial a la pintura, la caligrafía, la jardinería, la arquitectura y las ceremonias del té. En Japón también se practican las artes del arco, la esgrima y eljiujitsu. El Zen ha tenido una gran influencia sobre las artes y la artesanía del Extremo Oriente, ya que su punto de vista tiene más que ver con la acción que con la teoría y con la visión directa de la naturaleza más que con la interpretación. Según el Zen, la mente se comporta como el cristal de una ventana más que como un espejo; es decir, la mente debería proporcionar una visión inmediata en vez de dar una interpretación del mundo. Todas las teorías de la naturaleza se consideran obstáculos en esta visión directa. El Zen muestra así su continuidad con la idea original del filósofo indio y fundador del budismo, Gautama Buda, según la cual, el sufrimiento es el resultado del deseo de poseer, porque sostiene que la mente y los sentimientos frustran su propio funcionamiento cuando se apegan con deliberación al mundo de la experiencia. Así pues, el tema principal de las pinturas religiosas Zen consiste en formas naturales, como pájaros, hierbas, rocas y montañas mostradas sólo como imágenes con un estilo que combina un máximo de técnica con un mínimo de planificación y determinación. Este arte elude la iconografía (ilustración o representación por medios visuales como la pintura) y expresa un camino de conocimiento basado más en la experiencia que en las ideas, ya que el Zen no se somete a ningún sistema, doctrina o creencia.

5. HISTORIA

Según la tradición el Zen fue introducido en China en el 520 por el monje budista hindúBodhidharma. Las figuras más importantes en los comienzos del desarrollo del Zen, que es característico de China, fueron Hui-neng, Te-shan y Lin-chi. Las pinturas en tinta china durante la dinastía Sung (960-1280) fueron una de las expresiones artísticas más exquisitas de la escuela Zen.

Las dos ramas principales del Zen que se instalaron en Japón fueron llevadas por japoneses que habían estudiado en China. El monje budista Eisai introdujo el Rinzai Zen en 1191 y el monje budista Dôgen introdujo el Soto Zen en 1227. Ambas continúan propagándose en Japón. Con el desarrollo del Zen en el archipiélago, pintores como Sesshû, Sesson Shûkei y Jasoku expresaron de forma directa en su obra la visión Zen de la naturaleza. Bajo su influencia, los japoneses elevaron el arte de la ceremonia del té al más alto grado de refinamiento y desarrollaron también una forma de poesía característica: el haiku, un verso en extremo breve.

El interés occidental por el Zen se remonta a la publicación en inglés del primer informe autorizado sobre el tema, Ensayos sobre budismo zen por el erudito japonés Daisetz T. Suzuki. Tras la II Guerra Mundial (1939-1945) y la ocupación de Japón por Estados Unidos, se despertó en este país y en Europa un gran interés por el zen, sobre todo entre artistas, filósofos y psicólogos. Ejerció una especial atracción sobre los pintores y escultores abstractos y no figurativos. Los filósofos occidentales han percibido sus afinidades con el pensamiento del filósofo austríaco Ludwig Wittgenstein, con la teoría de la semántica general del científico y escritor estadounidense Alfred Korzybski y, hasta cierto punto, con el existencialismo propuesto por el filósofo alemán Martin Heidegger.

Bodhidharma:

(Siglo VI), semi legendario monje budista hindú, vigesimoctavo en la línea de transmisión del discípulo de Buda Kasyapa, y primer patriarca del budismo Zen. Se dice que nació en Conjeeveram, cerca de Madrás, y que viajó a Kuang (Cantón), China, en el 520, donde impresionó al emperador Wudi de la dinastía Liang al declarar que las buenas acciones no eran útiles para lograr la iluminación. Después se retiró a un monasterio cerca de Loyang donde se dice que pasó nueve años mirando fijamente a una pared. Sus enseñanzas hacen hincapié en la meditación. Su papel real en la aparición del Zen es oscura, pues muchos expertos consideran la secta como una fusión china del budismo Mahayana importado, mezclado con doctrinas nativas taoístas, pero abundan las leyendas sobre su determinación espiritual: era tan grande que se cortó los párpados al quedarse dormido durante una meditación, y meditó durante tanto tiempo que se le cayeron las piernas. Es un personaje muy querido en Japón, donde se le llama Daruma.

Artes marciales:

métodos variados de combate sin armas usados en su origen en guerras en el Lejano Oriente y conformados con conceptos filosóficos del Asia Oriental, especialmente del budismo Zen.

A principios del siglo VI d. C.,Bodhidharma, un sacerdote y caballero indio, llevó el budismo Zen a China junto con un sistema de dieciocho ejercicios de autodefensa. Los ejercicios evolucionaron hacia una forma de boxeo que junto con el Zen se extendieron por toda China y en el siglo XII llegaron a Japón.

Las artes marciales se practican hoy en muchas partes del mundo como medio de defensa personal, deporte competitivo y ejercicios de preparación física. Las formas más conocidas son: kárate, kung fu, Jujutsu, judo, Aikido, tai chi chuan, Taekwondo, sumo y kendo.

2. TIPOS Y TÉCNICAS

En algunas disciplinas de artes marciales los practicantes llevan cinturones de colores que indican el rango que poseen; así, un cinturón blanco indica un novato, mientras que el cinturón negro significa varios niveles de habilidad que están designados por los dan (del japonés, 'grado'). Por ejemplo, primer dan (o primer grado de cinturón negro) significa un cinturón negro principiante; quinto dan o quinto grado de cinturón negro significa un maestro.

Las tácticas básicas en las artes marciales son los golpes con las manos, los brazos, los pies y las rodillas, derribos y zancadillas, llaves e inmovilizaciones, y bloqueos o paradas con las muñecas, los antebrazos y los codos.

El kung fu (boxeo chino) es, junto con el kárate, el más popular de todas las artes marciales; se utilizan golpes, puñetazos, derribos, giros corporales, apresamientos, saltos, caídas, esquives, volteretas y saltos mortales. Estos movimientos comprenden más técnicas que se ejecutan con la mano abierta, como presas y cortes, que las utilizadas en el kárate.

En el Jujutsu (del japonés, 'suave'), se usan retenciones, estrangulamientos, derribos, zancadillas, presas, golpes y atemi (golpes a partes vitales del cuerpo). Las técnicas son suaves sólo en el sentido de que están dirigidas a desviar o controlar un ataque, sin embargo, pueden mutilar o matar.

El judo es una forma popular de lucha desarrollada desde el Jujutsu en 1882 por el doctor Jigorô Kanô, un educador japonés. Como el Jujutsu, intenta aprovechar la fuerza del atacante en beneficio propio. Sus técnicas engloban derribos y aferramientos. El judo se introdujo por primera vez en los Juegos Olímpicos de 1964.

El Aikido, derivó del Daito Ryu Aiki Jujutsu el siglo pasado. En Aikido un ataque se evita con fluidos movimientos circulares; el oponente puede entonces ser tirado al suelo con llaves inmovilizadoras muy dolorosas. El Aikido es, junto al tai chi chuan, el arte marcial más suave y no se practica como deporte competitivo.

El tai chi chuan, más conocido popularmente como tai chi, es un antiguo ejercicio y sistema de defensa chino que todavía se practica en China y en muchos otros sitios, sobre todo como técnica gimnástica. Emplea movimientos lentos y graciosos que son versiones estilizadas de golpes originales con manos y pies.

El Taekwondo es un tipo de sistema de lucha que se originó en Corea, en el que se utilizan golpes, puñetazos y técnicas evasivas. Famoso sobre todo por sus golpes, el Taekwondo incorpora saltos con maniobras características llamadas golpes voladores. Se extendió por todo el mundo desde Corea en la década de 1960 y el primer campeonato del Mundo de Taekwondo tuvo lugar en 1973 en Seúl (Corea del Sur).

El sumo, un deporte popular japonés de combate, enfrenta a dos hombres enormes que intentan sacar al oponente fuera del ring o hacer que toque el suelo por debajo de las rodillas. Las reglas del sumo prohíben dar patadas, puñetazos o tirones de pelo, pero permiten acciones como empujar, tirar, abofetear, lanzar y agarrar. Por tradición los luchadores de sumo son japoneses aunque los estadounidenses han ganado campeonatos actuales y se han mostrado como buenos luchadores. El kendo o esgrima japonesa es un deporte que deriva de la antigua lucha con espada, en la que ahora se usan espadas de bambú.

3. POPULARIDAD RECIENTE

El interés contemporáneo en las artes marciales a menudo reside en sus aspectos espirituales como medio para aumentar la confianza en uno mismo, la autoafirmación y la concentración. La defensa personal también se ha incrementado en gran número, sobre todo entre las mujeres y las personas mayores. En muchas de las artes marciales se han desarrollado programas para entrenar a personas más pequeñas o frágiles a defenderse ante asaltantes mayores y más fuertes. También se practican en la actualidad como formas de auto expresión parecidas a la danza o a la gimnasia. Este es, de hecho, el propósito principal de las Wu shu (artes marciales) practicadas hoy en China.

Jujutsu

(8) Jujutsu:

(En japonés 'ciencia de la suavidad', 'arte suave'), técnicas de combate elaboradas en Japón por los Bushi (caballeros) durante el periodo Kamakura (1185-1333). Estaba destinada originalmente a los guerreros desarmados para que pudieran defenderse contra los enemigos que aún permanecían armados. Así, las técnicas se diseñaron para inhabilitar, mutilar o matar. Este arte deriva de las antiguas técnicas del kumi-tachi o yawara descritas en el trabajo budista del siglo XIII Konjaku-monogatari. A lo largo de los siglos se desarrollaron diversas escuelas, como: wa-Jutsu, yawara, kogu-soku, hakuda, shubaku y Kempo. Las técnicas se combinaron con movimientos y llaves adoptadas de antiguos métodos chinos de combate. El Jujutsu se convirtió en un arte marcial durante el periodo Edo (1603-1868), cuando Japón estaba en condiciones de paz. El Ronin (samurái errante) creó muchas escuelas y las técnicas se extendieron por todo el país. Esta práctica se reglamentó al comienzo del periodo Meiji (1868-1912) en el tiempo en que a los samuráis les estaba prohibido llevar espada y las contiendas entre familias nobles estaban también prohibidas. En este tiempo el Jujutsu tenía una mala reputación y estaba asociado con bandidos y criminales. Del Jujutsu, el Dr. Jigoro Kano en 1882, desarrolló el judo (el camino apacible).

Aikido:

(Del japonés, ai, 'unión', 'armonía'; ki, 'aliento vital', 'energía'; do, 'camino'), arte marcial que indica el camino hacia la armonía con la energía universal. Fue desarrollado desde 1931 por Morihei Ueshiba con la creación de su primer Dojo (escuela), elKobukai, donde enseñó sus técnicas y su filosofía. En 1948 se fundó la Asociación deAikido. Contrario a los métodos de jiu-jiutsu, Morihei Ueshiba rehusó las técnicas de combate cuerpo a cuerpo para evitar el contacto cercano con un atacante potencial. Conservó la rapidez y los movimientos precisos, así como la capacidad de decisión (kime) necesaria para defenderse de cualquier tipo de ataque.

El Aikido consta de dos categorías de movimientos: los de control (katame-waza) y los de derribo de un oponente (nage-waza). Existen más de 700 movimientos pertenecientes a estos doswaza y casi todos derivan de los kata básicos, que son: liberarse de sujeciones (te-hodoki), derribar a un oponente por presión en los miembros (rofiwe) e inmovilizarlo por presión en las articulaciones (kansetsu-gaeshi). Estas tres series son el fundamento de todos los movimientos de autodefensa.

En su filosofía Morihei recalca la importancia de alcanzar la armonía entre el ki (aliento) y eltai (el cuerpo), en combinación con la naturaleza. Se hace el mismo énfasis sobre la armonía entre el Shin (mente) y el RI (perspectiva moral), que está simbolizada por el do, el camino que debe seguirse para alcanzar la auto perfección.

Ronin

Voz japonesa que hace referencia al samurái sin maestro que perdía su lugar en el sistema jerárquico de la sociedad feudal japonesa. Un samurái podía convertirse en Ronin por varios motivos: la muerte de su señor, sus propias transgresiones o por ser derrotado en combate. Aunque algunos de ellos, una vez perdidos sus feudos, se hacían granjeros o incluso se convertían en monjes, otros tenían dificultades para adaptarse a su nueva condición, convirtiéndose en delincuentes, recurriendo a veces al bandidaje. La paz lograda por el Shogunado Tokugawa en 1603, llevó a muchos de ellos a dedicarse a una profesión. Muchos de ellos pasaron, especialmente desde entonces, a engrosar las filas de la burguesía urbana, llegando incluso a defender las ciudades frente a las tropas de los señores daimios, y participando en la restauración del poder imperial en 1868 durante la llamada Revolución Meiji, que supuso la entrada de Japón en la modernidad.

La Katana o Espada del Samurái:

La katana o espada del samurái es, por antonomasia, el arma del Japón. Arma nativa, venerada, legendaria, que tiene su origen en la historia militar de ese país con anterioridad al siglo VIII de nuestra era. Esta fecha coincide con el surgimiento de los samuráis y el esplendor de la familia imperial Fujiwara.

No obstante la katana solo llega a convertirse en institución (arma oficial) con el advenimiento de Minamoto-No-Yoritomo, fundador del Shogunado en el siglo XII (apertura del periodo feudal y del gobierno de los samuráis o casta Guerrera). Los Daimio se hacían escoltar por espadachines samuráis diestros en el manejo de la espada y de otras armas marciales. Era la época en que los forjadores armeros adquirían en la corte un rango altísimo y sus obras se vendían a precios fabulosos.

Mientras dura el Shogunado (1192-1867), e incluso muchos años después, la katana es objeto de la mayor estimación, rayana en lo místico religioso. Su veneración llega a límites extremos, tanto es así que en cualquier relato de harakiri o seppuku (suicidio por destripamiento acorde alBushido o código de honor samurái, que consiste en enterrarse una daga en el vientre), el historiógrafo describe las reverencias del "oficiante", ante el sable que va a darle muerte. Durante elSeppuku, el samurái se acuchillaba lentamente el vientre hacia la derecha y la izquierda sin emitir un solo lamento, luego extraía la daga ensangrentada y se inclinaba hacia delante para que unKaishaku (especie de verdugo que se honraba de serlo y podía ser incluso un familiar de la víctima, hábil en la esgrima) cortara su cabeza de un solo tajo. De esta manera la víctima conservaba su honor.

Espadas cortas y largas.

En los comienzos del siglo XIV se instituía el uso de dos espadas o Daisho: La katana, casi siempre con una hoja de 61 cm de largo, y el wakizashide aproximadamente 24 cm. A la espada larga se le llamabaDaito y se usaba como arma oficial de combate. Elwakizashi era un arma auxiliar, más bien una espada corta o mediana, que servía para ejecutar el harakiri.

La más corta de las armas blancas del samurái era eltanto, puñal que medía menos de 24 cm, empleado también por las clases no samuráis como medio de defensa personal, y conocido con el nombre de puñal o daga de harakiri.

Existía otra espada de enorme tamaño denominadaDaikatana. Era un arma de campaña, de hoja curva y un solo filo, de 1,07m de largo. Medía en total 1,68 m, algo así como la estatura mediana de un hombre, aunque llegaron a fabricarse de mayor longitud. La portaban los guerreros samuráis más altos y corpulentos. Otra arma samurái mencionada a menudo es elaikushi, puñal del tamaño de un tanto, que se distingue por carecer de guarda.

Más adelante la costumbre de portar dos espadas (una larga y otra corta) fue abolida por un edicto imperial decretado el 28 de marzo de 1876, el cual tuvo efecto desde enero de 1877. Pese a la prohibición, se seguían usando de forma clandestina. El sable samurái se empleo oficialmente, incluso, por el ejercito japonés durante las dos guerras mundiales. Y en Europa era conocido desde mediados del siglo XVI; sables samuráis fueron muy elogiados en la corte de Felipe II.

Además de las espadas mencionadas, los ejércitos samuráis disponían de otros tipos de armamentos, tales como: Arcos y flechas, lanzas, picas, cuchillas de brecha tipo falce o tridente, armaduras y armas de fuego. Los samuráis alcanzaron notoria maestría en el manejo del arco, a pie o a caballo. Desde el siglo XII al XVIII se utilizó la Naguinatacomo pica; anteriormente se había utilizado el nagakami, arma de asta de hoja larga, curvada y filosa, muy parecida a la Naguinata. El Karate y demás artes marciales de defensa personal también recurren a estas armas en sus técnicas de combate.

En medio de la atronadora algazara del combate, retumbaban las descargas delTanegashima, típico arcabuz o retaco japonés de llave de mecha a serpentín, construido a partir de un modelo de arcabuz portugués. Debe su nombre al lugar donde se fabricaban, una isla en la costa occidental del Japón, y fue muy utilizado desde el siglo XVI hasta el XIX. El uso de un arma de fuego tan primitiva en este periodo es explicable, pues Japón permaneció cerrado a las influencias occidentales hasta la Restauración Meiji, en la segunda mitad del ochocientos. Una gusoku(armadura) forrada de placas de acero, cuero y madera, y una máscara de aspecto fiero (mempo), más el kabuto(casco de hierro) constituían el medio defensivo tradicional del guerrero samurai. Pero lakatana era el arma decisiva en cualquier combate o duelo.

El misterio de la forja.

Del proceso mismo de fabricación del sable samurái se han descrito aspectos muy significativos. Durante los momentos más críticos de la forja era costumbre de los armeros colocar la hoja sobre el traje del noble que la había encomendado y, posteriormente, se colgaba en alto entre dos varas de bambú, sobre la fragua sagrada, ante los altares de los Kami o dioses del Japón. Kaneyama Hiko-no-Kami es el Dios patrón de los espaderos. Esta operación se efectuaba en secreto y todo estaba investido de una gran santidad; era ley prohibir la presencia de mujeres en el ritual, porque se consideraban encarnadoras de los demonios perturbadores. Todo buen espadero poseía su altar, delante del cual se postraba para invocar los favores divinos antes de la fabricación de una hoja, para los armeros las katanas no eran hechas por los hombres sino por los dioses. En Japón la tradición atribuye al Dios Inarilas más bellas espadas. Inari era la divinidad protectora de los soldados y las mujeres en Japón. La hoja de la katana ha sido analizada de la siguiente forma :Después de haberse roto la hoja en tres pedazos se observa que su alma (parte interior o núcleo) está constituida por una lámina de hierro muy nerviosa, envuelta en sus dos costados anchos y en el filo por una camisa de acero. El acero de los costados es menos intenso que el del filo y todo obedece al método de templarlo. Los especialistas suponen que el armero envuelve un hierro delgado en tres de sus superficies con una tela de acero y que las unemediante un martilleo metódico cuyo resultado es un laminado verdadero. La resistencia de los dos metales está calculada de una manera muy perfecta, que requiere un gran trabajo, muy paciente y minucioso. Los armeros europeos por su parte no creían que tales labores fuesen humanamente posibles.

En verdad el trabajo de los espaderos es complicado. Para fabricar una espada utilizan eltamahagane (dos terrones toscos de hierro), y el daikane(un trozo de acero). Según las reglas el metal debe caldearse hasta el rojo cereza en un fuego hecho a carbón de leña para luego proceder a la forja a mano. Cuando la hoja se enfría la rocían con cenizas de paja para luego ser recalentada y forjada otra vez. Parte del proceso consiste en envolver el acero en arcilla húmeda, caldearlo hasta una temperatura de 800 grados y luego sumergirlo en un tanque de agua. Generalmente el temple de la espada es una labor que se deja para las horas del alba cuando el espadero puede encontrar el sosiego necesario para emprender su delicado trabajo. Con métodos manuales de pulimentación y frotación el armero perfecciona la hoja, la afina, modela los últimos detalles de la forma y luego la pone en manos del perito probador de espadas, quien la palpa, y calcula por anticipado los méritos del filo antes de someterla a la prueba definitiva: cortar de un solo tajo una gruesa gavilla de paja colocada sobre una banqueta. Esta es una costumbre muy antigua en el oficio de forjador de espadas samuráis. En fin la sabia combinación de los dos metales ha proporcionado un filo impecable, una hoja elástica y dura, dúctil y resistente, que muy pocas veces al impacto de corte sobre objetos duros se mella.

Ambos metales se alían en la hoja de Toledo pero la obra terminada difiere en calidad de corte.

La katana es la reina de las espadas por su temple especial y probada reputación. Una hoja de katana ya concluida, pesa de libra y media a dos libras, y con nuevas oraciones, ofrendas de sakí, arroz y dulces el maestro espadero vuelve a evocar al Dios para que su obra entre en contacto con la influencia divina. Algunas veces se celebran fiestas una vez acabada la construcción de una katana.

En torno a la katana han dicho los historiadores europeos: "Las hojas japonesas indiscutiblemente son las más bellas que se han hecho en el mundo, y las de Damasco y Toledo parecen comparadas con ellas, puros juguetes de niños."

En varias ocasiones, en efecto [dice Gómez Carrillo] los coleccionistas de Tokio han apostado que un sable cualquiera del siglo XVI, de Nara, de Kioto o de Yedo puede cortar un sable de caballería alemán o francés de un solo, golpe y siempre han ganado las apuestas. Una hoja perfecta de espada, como las confeccionadas por el celebérrimo espaderoMasamuné puesta contra la corriente de un río es capaz de cortar con facilidad todas las hojas y ramitas que arrastra el agua. Además se sabe que las espadas de los Shogunessolían probarse en los cuerpos de los criminales ejecutados: El cortante filo de la katana lo demostraba un espadachín experto atravesando de un solo tajo, pesado y relampagueante, los cuerpos de tres cadáveres montados uno sobre el otro.

Cierta espada histórica contiene una inscripción en su hoja que relata que su filo cortó a la vez dos cabezas de un solo golpe. Otras lamas(espadas) atribuidas a la dinastía Goto, tienen fama de haber partido a guerreros cubiertos de armadura.

La tradición recoge los nombres de los maestros armeros desde el siglo VIII, en que los aceros fabricados porShiumun eran considerados obras maestras por excelencia. Después aparecen Shinsoku ySameroi. En el siglo X el más famoso artífice es Muneshika. En el XI florece Yoshibé.

Los forjadores más célebres en el siglo XIII son: Yoshimitsu,Komiyuki y Kunitosy. En el siglo XIV figuran: Masamuné(del distrito de Mihara),Kaniuje y Okenemitzu.

Los del siglo XV: Kanesada, Kanezamé y Ujifura. En el siglo XVI gozan de reputación los Sukerada, los Kiyomitzu, los Yasutsugu y Umedada Miojin. A partir del siglo XVIII dice Gómez Carrillo citando aGonze: " Los forjadores carecen de historia."

Lenguaje y culto de la Katana.

En pleno apogeo feudal cortesano de Japón (siglo XVI) el uso de la katana originó un complicado ritual y protocolo. Era una época de apoteosis del culto militar, que se resume enel código del Bushido, código de virtud samurái impregnado de aspectos místicos del Budismo Zen y del Sintoísmo, con ética feudal caballeresca estoicista y guerrera. La estructura clasista otorgaba al samurái una posición preponderante e influyente en la cultura japonesa. "Así como el cerezo es la reina entre las flores, el samurái es el amo entre los hombres." Proclamaba un dicho japonés que era muy acatado.

Se ha afirmado que en este periodo el sable adquiere un lenguaje simbólico sangriento. No inclinarse ante él, era insultar mortalmente a su poseedor; llevar la mano en la empuñadura en presencia de alguien equivalía a una provocación. Colocar la katanaen el suelo con la punta dirigida hacia alguna persona, podía significar una ofensa trágica. Antes de sacar el sable del cinturón, era preciso pedir premiso a los que se encontraban presentes; entrar en casa de un amigo con la espada al cinto equivalía, quería decir romper lazos de amistad. Desenvainar la espada en público contra alguien implicaba un combate a muerte, ya que estaba prohibido enfundar un arma sin lucha. Las espadas no podían portarse fuera de la vaina, y solo era permitido descubrirlas para entablar un combate o para escoltar condenados a muerte. En cada puerta había un servidor a quien el noble debía entregarle su arma envuelta en un pañuelo de seda blanca. El ritual demandaba que cuando un guerrero enseñaba a otro su espada, este, para no empañar la lustrosa hoja, se ponía un papel de seda en la boca. Cuando un samurái colocaba el sable a su derecha es que temía ser atacado. Mostrar una hoja desnuda sin que se lo pidieran, era signo de malacrianza. Desenfundar un arma en la corte imperial era un crimen que se castigaba con el harakiri. "El que olvida su espada (dice un aforismo del Shogun Yeyas) olvidará también su honor." Y todo esto que suele provocar perplejidad o risa cuando lo vemos escenificado en la cinematografía japonesa, se cumplía al pie de la letra

Cuando el samurái desobedecía alguna de las reglas de su clase, o era acusado de deshonra, tenía que optar por imponerse a sí mismo la muerte mediante elHarakiri o convertirse enRonin (samurái errante, rebelde y vagabundo).

La katana además posee accesorios de importancia. A pesar que las hojas sin montar (carentes aun de empuñadura) de esta arma por sí solas alcanzan un valor notable, los coleccionistas sienten especial preferencia por los Tsuba o guardas, cuando estas están primorosamente decoradas, y por los menuki que son pequeños ornamentos de carácter simbólico o idolillos amuletos, fijados a cada lado de la empuñadura con cordeles de seda sobre piel de pescado (raya u otros). La Tsuba es la guarnición casi siempre en forma de disco oval o redondo, que protege la mano y se considera una de las primitivas formas de artesanía japonesa en materia de metales, aunque su confección no revestía el halo religioso que precisaba la elaboración de una hoja. Elfuchi (abrazadera cincelada de puño junto a la guarda) y laKashira (pomo ornamentado), completaban la gracia de la empuñadura. Se puede decir que una espada no estaba terminada hasta que no se le incorporaban estos adornos.

A muchos artistas eminentes se les recuerda por haber dedicado sus vidas a cincelar una simple empuñadura de cobre.

Asimismo las katanas ywakizashi se guardaban en estuches de finísima hechura artística: vainas de maderapreciosa y laca decoradas, o de hueso virtuosamente tallado.

Los lucientes estuches de loswakizashis y tantos llevaban un pequeño cuchillo auxiliar de hoja cortante llamado Kosuka, guardado en un depósito exterior de la vaina. A veces llevaban otro diminuto cuchillo el Kogai, o en su lugar un juego de palito para comer. Ambos cuchillitos suelen contener inscripciones con el nombre de su propietario. ElKogai era para clavarlo en la cabeza del enemigo después de decapitado: Así el señor podía identificar al guerrero que había realizado la hazaña combativa.

También la perfección de la hoja japonesa depende del tang que es la prolongación de la hoja o espiga y sirve para montar la empuñadura. El color de orín, la intensidad, espesor y tipo de punta de la espiga, garantizan la calidad del arma a la hora de adquirirla. Es preciso señalar que los tamaños y tipos de hojas y de empuñaduras así como las ornamentaciones de las espadas samuráis presentan los cambios estilísticos lógicos de la evolución de la sociedad y del multiestado feudal japonés, pero la forma típica casi siempre es reconocible.

Esta es la breve historia de una de las espadas más elegantes, terribles y famosas del mundo. En Japón donde la espada y el crisantemo representan motivos respetados por generaciones de hombres que han formado el sol de una cultura idiosincrasia militar, lakatana constituye la principal reliquia; y tanto en los hogares como en los templossintoístas, y también en los museos constituye la principal reliquia.

Samurái:

Clase guerrera del Japón o los miembros de dicha clase. Los samurái aparecieron como administradores provinciales que representaban a cortesanos ricos que residían en la capital, Kioto. En las provincias sin gobierno, estos oficiales eran reclutados entre los guerreros de los clanes de la localidad que se hallaban obligados por lazos de lealtad, y eran dirigidos por vástagos de la familia imperial, tales como las familias Taira y Minamoto. Al comienzo del periodo feudal en el siglo XII, el término hacía referencia a los seguidores militares de un daimio, que era un barón feudal bajo el mando del Shogun, o gobernador militar del Japón. La sustitución del shogunado Hojo por el Ashikaga en el siglo XIV llevó a un sistema aún más feudal, en el que los samurái poseían tierras que les eran concedidas por sus señores daimio, y recaudaban impuestos de los campesinos. Durante los turbulentos siglos XV y XVI, los samurái formaron el pilar de los ejércitos del clan, cuyos odios convulsionaron Japón. El shogunado Tokugawa, que finalmente restableció un gobierno estable en 1603, segregó a los samurái en ciudades fortificadas. Éstos formaron una clase propia dentro del rígido sistema Tokugawa, llevando dos espadas como símbolo de su casta y siguiendo un rígido código moral conocido con el nombre de Bushido. Durante el tranquilo periodo Edo, los samurái se convirtieron en oficiales del Shogun o del daimio, o en simples asalariados desocupados (Ronin). La pobreza obligó a algunos de ellos a renunciar a su condición o a dedicarse al comercio; otros se convirtieron en importantes eruditos o artistas. En 1867 renunció el último Shogun, y la clase samurái perdió sus privilegios en 1871 cuando todo el sistema feudal quedó abolido. Los daimio devolvieron sus tierras al emperador, se concedieron pensiones a los nobles y a sus guerreros, y se prohibió la costumbre de llevar espadas. En 1878, los nombres de daimio y samurái fueron sustituidos por los de kazoku o nobleza, y shizoku o clase acomodada, respectivamente.

Judo:

(En japonés “camino dela suavidad” o “camino apacible”), arte marcial derivado del jujitsu y una forma de lucha libre muy elaborada. El combate tiene lugar en una colchoneta o tapiz cuadrado de nueve metros de lado. Alrededor y fuera del tapiz esta señalada una zona o área de seguridad de un metro. El tatami (tapiz) esta hecho de paja prensada cubierta con lona y mide dos metros de largo por un metro de ancho. Las colchonetas se colocan juntas y se mantienen en su lugar mediante una estructura de madera. El combate está controlado por un árbitro situado dentro del área de lucha y otros dos colocados en las esquinas opuestas del tapiz. Los combatientes deben luchar dentro de los límites del área. Todos los judokas (competidores) visten el judogi (traje de judo), una vestimenta ligera de color blanco o crema. La camisa suelta se sujeta con un cinturón que da dos vueltas al cuerpo y se ata con un nudo cuadrado. El color del cinturón indica el nivel del competidor. En el comienzo los competidores se sitúan frente a frente a una distancia de cuatro metros y hacen una reverencia. Es una cortesía tradicional y una formalidad antes y después de cada combate. El árbitro entonces grita hajime (comenzar). Un combate dura un mínimo de tres minutos y un máximo de veinte. No hay asaltos, como en el boxeo, pero un punto decisivo puede finalizar el combate. Si un combate no tiene un vencedor claro, los jueces indican el ganador con sus bastones y el árbitro tiene el voto decisivo.

Los luchadores son juzgados por su técnica de empuje y derribo (nage waza) así como su técnica de apresamiento (katame waza). Las violaciones y faltas también son factores determinantes. El objetivo principal es conseguir un ippon (punto vencedor) que vale diez puntos. Se puede conseguir por medio de un derribo del contrario con una fuerza considerable, levantar al oponente del tapiz hasta a altura de los hombros, hacerle una llave o estrangulamiento, o mantenerle inmovilizado durante segundos. Un luchador que falle al intentar un ippon puede conseguir un wazari (casi un punto vencedor) que vale 7 puntos. dos wazari equivalen a un ippon. Un luchador puede hacer solo un wazari, pero si se comete una falta grave contra él o ella, entonces pueden ganar directamente. Un luchador puede ganar también una decisión por medio de un wazari ni chikai waza (5 puntos), casi un wazari, o un kinsa (3 puntos).

Alguna de las infracciones y faltas más importantes son barrer una pierna del oponente desde la parte interna situada debajo de él o ella (esta permitido enganchar el empeine); Intentar derribar a un oponente retorciéndole una pierna; Tirarse hacia atrás deliberadamente cuando el oponente se encuentra abrazado a su espalda; Adoptar una actitud únicamente defensiva; Tirar al suelo a un oponente para comenzar el trabajo de suelo; comenzar agarrando al oponente un pie o una pierna (a menos que sea una habilidad técnica el hacerlo); Poner una mano, pie o pierna directamente en la cara del oponente, o agarrar el judogi contra su boca, y aplicar dislocaciones, excepto en la articulación del codo.

Las infracciones se penalizan de la siguiente forma: shido, se recibe una advertencia pero sin penalización; chui, deducción de 3 puntos; keikoku, una amonestación y deducción de 7 puntos; hansou make, descalificación y perdida de 10 puntos. 2 chui se convierten en keikoku. Al incurrir en 3 advertencias el judoka queda descalificado.

Como en otras artes marciales, el estilo y la ejecución de la técnica son importantes, y se tienen en consideración por los árbitros. Si no hay una ventaja clara en los puntos, el combate se decidirá por la evaluación del mejor estilo, la técnica o la agresividad.

Los luchadores aseguran a su oponente agarrándole de las mangas o de las solapas del judogi. El judoka aprovecha el más mínimo error de su oponente para poder hacerle perder el equilibrio. Un principio básico es el tskuri comí, esto es, hacer perder el equilibrio a una persona para tirarla al suelo. Así ocurre cuando un oponente está iniciando un ataque y el judoka puede aprovechar el momento para desequilibrar y tirar al oponente. En estos casos una técnica usual es el koshhi Gruma o derribo rodado de cadera: el oponente que avanza es agarrado por las solapas y lanzado sobre las caderas. Otro derribo muy utilizado es el desasí barai o barrido de pie delantero: cuando el oponente avanza hacia adelante y no esta en posición de equilibrio, se le barre la pierna o el pie con un movimiento lateral del pie y al mismo tiempo se tira hacia abajo del brazo del mismo lado. Otros derribos usuales son: uchi mata (derribo con el muslo interno); o soto garrí (derribo principal de barrido externo); harai goshi (derribo con barrido de cadera) y seio nage (derribo de hombros). También hane goshi (derribo por encima de la cadera); kanibashami (derribo de tijeras); o soto gake (derribo principal de caída externa) y ura nage (caída posterior). En las caídas muchos luchadores caen con sus oponentes debido a que eso les da una fuerza añadida. Se llama maki komi (envolver).

Las técnicas de contra ataque son muy importantes. Están diseñadas para aprovechar el ataque de un oponente y los derribos y presas se llaman renraku waza (técnicas combinadas).

El trabajo en el suelo (newaza) es una especialidad de algunos judokas. Comprende estrangulamientos, inmovilizaciones de brazos y otras técnicas. Los combatientes pueden aplicar técnicas de suelo si el atacante va directo al suelo después de derribar al oponente, cuando cae un luchador, o después de aplicar un estrangulamiento o inmovilización en posición erguida. En el suelo el okurei eri jime (llave corrediza de cuello) es un estrangulamiento básico que se hace por detrás del oponente. También esta el ude garami (llave que retuerce el brazo).

Toda la terminología aplicada a este deporte es japonesa y así se mantiene en la actualidad. Los términos mas usados por los jueces son: matte (alto); sono mama (parar; se emplea cuando los luchadores están fuera del tatami y deben volver); yoshi (continuar); jikan (fin del tiempo); hantei (decisión; es utilizado por el árbitro para pedir a los jueces una decisión); sore made (que significa “el final” es señalado por el árbitro para dar por finalizado el combate); osae komi (es utilizado por el árbitro cuando un judoka a inmovilizado a su rival).

HISTORIA

El inventor del judo fue el doctor Jigoro Kano, que combino el estilo y las técnicas del jujitsu para crear la nueva disciplina. Lo hizo cuando tenía 2 años y fundó el primer kodokan (escuela de judo) en 1882, en Shitaya. Se convirtió en un maestro distinguido y su filosofía el judo sostiene que debe hacerse un entrenamiento mental y físico para conseguir que la mente y el cuerpo estén en un estado de armonía y equilibrio (un concepto fundamental en la mayoría de las artes marciales). Introdujo el principio de tskuri-komi (ya citado). Al final de la década de 1880 el judo había arraigado en Japón y se hizo rápidamente popular. Las autoridades Educativas de Japón lo adoptaron como deporte oficial y la policía lo incluyó en sus programas de entrenamiento. La policía de París lo incluyó en sus programas de entrenamiento en 1905. Kano visitó Gran Bretaña en 1885 y dedicó gran parte de su vida al desarrollo del judo. El primer club que se estableció en Europa fue el Budokway, en Londres, en 1918. Lo fundó Gunji Kozumi (1885-1965), que dedicó la mayor parte de su vida a popularizar este deporte; en Gran Bretaña y posteriormente en toda Europa dio clases hasta un día antes de morir a los ochenta años. El primer encuentro internacional se realizó en 1926, entre el Budokway y la selección alemana. Tuvo un gran impacto y en el periodo de entreguerras el judo se estableció definitivamente en Europa. En 1949 se fundó la Asociación Británica de Judo y también la Unión Europea de Judo. La Federación Internacional de Judo se creó en 1951 y ese mismo año se celebraron en Londres los primeros campeonatos de Europa. Los primeros campeonatos de Japón se celebraron en 1930 y a comienzos de la II Guerra Mundial el judo ya era el deporte nacional. En 1949 se fundó la Federación Japonesa de Judo. Los primeros campeonatos del mundo se celebraron en 1956 en Tokio, y desde 1965 se han celebrado cada dos años. Los campeonatos del mundo femeninos comenzaron en 1980 lo que manifiesta el interés creciente entre las mujeres. Cuando se celebraron los Juegos Olímpicos en Tokio en 1964, el judo se añadió al programa, inicialmente en tres categorías de peso. Desde 1972 ha sido incluido en todos los Juegos. En 1988, en Seúl, se introdujeron pruebas de demostración femeninas y se convirtió en deporte oficial en 1992. Las categorías masculinas están divididas en 10 niveles, en función del peso del judoka, en tramos de peso desde más de 95 kg. a menos de 60 kg.; las femeninas comprenden 7 niveles, que van desde más de 72 kg. a menos de 48 kg. de peso. En las pruebas olímpicas y campeonatos del mundo ha existido siempre una gran superioridad japonesa, pero se pueden encontrar muchos campeones europeos y de la antigua Unión Soviética. En mujeres, las japonesas no han tenido el éxito esperado, en cambio las mujeres británicas, españolas y latinoamericanas han destacado en los pesos ligeros.

Las categorías en judo están divididas en grados Kyu (alumno) y Dan (maestro). El grado más alto posible es el 12º Dan, conseguido sólo por Jigoro Kano el único Shihan (doctor). Además de él, el más alto grado alcanzado es el cinturón rojo, conseguido por sólo trece hombres de 10º Dan. Los colores del cinturón para los grados del Dan son: 1º al 5º Dan, negro; 6º al 8º Dan, rojo y blanco; 9º al 11º Dan, rojo; y 12º Dan, blanco.

Harakiri:

(En japonés, “abrirse el vientre”), practica japonesa de suicidio ritual por destripamiento, en origen restringida consuetudinariamente a los nobles y adoptada más tarde por todas las clases. El término también se utiliza para designar cualquier suicidio cometido en aras del honor personal. El harakiri tiene sus orígenes el Japón feudal, cuando lo practicaban los samurai, o nobles guerreros, para eludir el deshonor de caer capturados por sus enemigos. Mas tarde se convirtió de hecho en un método indirecto de ejecución, según el cual, cualquier noble recibía un mensaje del micado, por el que se le comunicaba que su muerte resultaba esencial para el bien del imperio, se hacia el harakiri.

En la mayoría de los casos de los denominados harakiri obligatorios, el comunicado imperial iba acompañado de una daga ricamente adornada para que fuera utilizada como instrumento del suicidio. Al infractor se le concedían un determinado número de días para preparar la ceremonia. En casa del noble ofensor, o en un templo, se levantaba un estrado que se cubría con alfombras rojas. Al comenzar el acto final, el noble, ataviado con atuendo ceremonial y asistido por un grupo de amigos y oficiales, ocupaba su lugar en el estrado.

Postrado de rodillas, rezaba sus oraciones, recibía la daga de mano del representante del emperador y públicamente confesaba su culpa; entonces, desnudándose hasta la cintura, hundía la daga en el costado izquierdo del abdomen, la desplazaba lentamente hacia el costado derecho y efectuaba una incisión ligeramente ascendente. En el ultimo momento, un amigo o familiar decapitaba al noble moribundo. A continuación, era costumbre enviar la daga ensangrentada al emperador como prueba de la muerte del noble por ese método. Si el trasgresor se hacia voluntariamente el harakiri, es decir, actuaba según el dictado de su conciencia culpable en lugar de por mandato del emperador, su honor se consideraba restituido y todas sus posesiones pasaban a manos de su familia. Por el contrario, si el harakiri venia ordenado por el emperador, la mitad de las posesiones del muerto quedaban confiscadas por el estado.

Cuando lo practicaban individuos de todas las clases sociales, el harakiri servia con frecuencia como gesto supremo de devoción hacia un superior que hubiera fallecido, o como forma de protesta contra algún acto o medida gubernamental. Esta práctica llegó a estar tan difundida que, durante siglos, se producían unas 1.500 muertes al año por este método; más de la mitad de ellas eran actos voluntarios.

El harakiri como forma de suicidio obligatorio quedo abolido en 1868. En épocas modernas es raro que se produzca como medio de suicidio voluntario. Sin embargo, muchos soldados japoneses recurrieron al harakiri durante los últimos conflictos bélicos, incluida la II Guerra Mundial, para eludir la ignominia que suponga la derrota o el cautiverio.

Daimio:

(daimyo, en japonés, “la nobleza terrateniente”, literalmente “gran nombre”), señores feudales que dominaron Japón entre los siglos XII y XIX. Aparecieron como lideres de la clase samurai (guerreros), que durante el periodo de paz Heian (790-1185) administraron las propiedades provinciales dela nobleza civil que vivía en la capital Kyoto. En 1192 uno de los miembros de esta clase social, Minamoto Yoritomo, estableció una dictadura militar como sogún. Él y sus sucesores, los sogunes Hojo y los Ashikaga, premiaban con lucrativos derechos administrativos sobre propiedades de la nobleza a sus seguidores que así crearon las familias daimi. Todas ellas eran posibles rivales para desempeñar el poder hasta no ser investigadas por la autoridad central. Cuando este sistema se derrumbó en los siglos XV y XVI, el gran daimio destruyó a todos los demás, que fueron sustituidos por el daimio sengoku (estado en guerra), que peleó de forma constante e incluso se apropió de sus tierras, gobernadas desde los castillos. Finalmente la unidad fue restablecida por el líder daimio Oda Nobunaga y sus sucesores Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Ieyasu, quienes fundaron el sogunado Tokugawa en 1603. Bajo este sogunado existían casi 300 familias de daimio, todas ellas autónomas entre sí pero sometidas al poder del shogun y estaban obligadas a dejar a sus familias como rehenes en Edo (Tokio) y a atenderlos con regularidad. Los daimio fueron definidos oficialmente como señores cuyas tierras producían más de 10.000 koku (1.800.000 litros) de arroz al año. La clase daimio fue abolida en 1871 tras la caída del sogunado, y sus miembros pasaron a formar parte de un nuevo tipo de nobleza.

Shogún o Shogun:

Nombre completo, seii tai shogun (en japonés, “jefe de las tropas contra los bárbaros”), título de los dictadores militares que gobernaron Japón entre 1192 y 1867. El término se utilizó por vez primera durante el periodo Nara (710-794) para designar a los generales enviados a combatir a las agitadas tribus del noreste. Después cayó en desuso hasta que Minamoto Yoshinaka lo reclamó cuando tomo la capital, Kyoto, e intimidó a la corte imperial en 1183. A su muerte, el emperador concedió el título en 1192 a Minamoto Yoritomo, quien ya era jefe supremo de Japón, otorgándole plenos poderes para aplastar a cualquiera que pudiera perturbar la paz, y para nombrar funcionarios provinciales que supervisaran el país. Este nuevo régimen fue conocido con el nombre de sogunado Kamakura, ya que Yorimoto estableció su bakufu (en japonés literalmente, gobierno tienda) en Kamakura, apartado de la corrupta vida cortesana de Kyoto. Con la muerte de Yorimoto en 1199, desapareció su línea dinástica, que fue reemplazada por la de su familia política, los Hojo, quienes colocaron como sogunes títeres a aristócratas, mientras ellos gobernaban como regentes. Interrumpido por la restauración anti Hojo de 1333-1336, encabezada por el emperador Daigo II Tenno, el gobierno sogunal fue restaurado por los Ashikaga, que gobernaron en alianza con los daimio, hasta que estallaron las rivalidades daimio hacia 1470. Este periodo fue conocido con el nombre de sogunado Muromachi, debido a que se situó la residencia Ashikaga en el barrio Muromachi de Kyoto. El último shogun Ashikaga abdicó en 1588, pero el poder ya había pasado a manos de Oda Nobunaga y Toyotomi Hideyoshi, supremos jefes militares de Japón. Tokugawa Ieyasu se convirtió en shogun en 1603. Los sogunes Tokugawa gobernaron durante más de 250 años, un periodo llamado Edo debido a que su capital se situó en la ciudad de Edo (actualmente Tokio). El gobierno Tokugawa duró hasta 1867, fecha en que su impotencia frente a la intrusión de occidente desembocó en una rebelión radical para restaurar el gobierno imperial directo, conocido como la restauración Meiji.

Meiji:

Revolución acaecida en Japón que derroco al shogunado Tokugawa, restauró el dominio imperial y convirtió al estado feudal de Japón en un estado moderno. La apertura de los puertos del Japón a las flotas coloniales occidentales, forzada por Matthew Calbraitg Perry, entre otros, a partir de 1853, puso de manifiesto la debilidad de los shogunes Tokugawa, y provoco agitaciones nacionalistas, bajo el lema de sonno joi (“venerar al emperador, expulsar a los bárbaros”). Los radicales, inspirados por las ideas de Motoori Norinaga, vieron una solución en el restablecimiento del gobierno directo imperial – sobre todo, los jóvenes samurai de los feudos daimios occidentales Choshu y Satsuma, que nunca habían aceptado la soberanía Tokugawa. En la década de 1860, shogunado y daimio importaban tecnología occidental y proponían nuevas estructuras de gobierno con el fin de enfrentarse a la amenaza extranjera. En 1867, el daimio pro imperial sugirió que el shogun Tokugawa Yoshinobu debía renunciar y reconocer la autoridad imperial. Yoshinobu accedió a primeros de noviembre de 1867, pero recelosos radicales Satsuma tomaron el palacio imperial de Kyoto el 3 de enero de 1868, y proclamaron la restauración imperial con el joven Meiji Tenno. Las fuerzas de Yoshinobu fueron expulsadas de Kyoto, y un ejercito imperial formado con guerreros de los clanes Choshu, Satsuma y Tosa aseguro la rendición pacifica de la capital shogunal de Edo. La mayoría de los daimios permanecieron neutrales, y la guerra civil finalizo en 1869. Yoshinobu se retiro y dejo el gobierno en manos de Saigo Takamori, Okubo Toshimichi, Kido Takayoshi y otros lideres de la restauración. Una vez confiscadas las propiedades Tokugawa, que comprendían casi el 25% de la tierra cultivable del Japón estas fueron puestas bajo su control, sirviendo de trampolín para políticas más amplias. En 1869, el emperador se trasladó a la ciudad de Edo, rebautizada con el nombre de Tokio (capital del este), la nueva capital imperial. El emperador era utilizado por el nuevo gobierno como centro de la lealtad nacional y como sanción de los cambios revolucionarios introducidos. En 1871 losa dominios daimio ya habían pasado a poder del trono, convirtiéndose en prefecturas, y los daimios en miembros de una nueva nobleza. Se estableció la enseñanza generalizada y el reclutamiento militar, y las restricciones al budismo, inspiradas por la ideología proimperial shinto del régimen, provocaron revueltas iconoclastas. Llegaron expertos occidentales para crear vías férreas, ejércitos e industrias nuevas, fundamentando las labores de la prerrestauración, los samuráis, descontentos con la abolición de su privilegio de llevar espadas y la imposición de contribuciones a sus estipendios, se rebelaron, destacando la rebelión Satsuma de 1877, que fue aplastada por las nuevas fuerzas alistadas. Se creó el banco del Japón, se reformó la política fiscal y se suprimió con firmeza la agitación cívica. Una autoritaria constitución, elaborada por Ito Hirobumi y otros, fue promulgada en 1889, estableciendo la dieta, pero durante la mayor parte del periodo Meiji el poder fue ejercido por una informal oligarquía Choshu y Satsuma, alejada de los controles constitucionales. Gracias a la guerra Chino–japonesa y a la guerra Ruso-japonesa, el Japón Meiji alcanzó el derecho a ser tratado al mismo nivel que las potencias imperialistas de occidente. A pesar de la rápida y fructífera modernización, la ambigua estructura constitucional, la orientación militar y la ideología nacionalista que legó la restauración Meiji llevaron al Japón en las décadas de 1910 y 1940 a la desastrosa aventura imperialista.

Shintoísmo:

(En japonés, el “camino de los dioses”), religión japonesa primitiva, que desde tiempos inmemoriales ha jugado un papel de gran importancia dentro de la cultura e historia niponas. Se relaciona íntimamente con el carácter nacional japonés, lo mismo que el hinduismo esta relacionado con la identidad india. El shintoismo existía solo en Japón, donde era parte fundamental de muchas estructuras familiares y sociales básicas. También sirvió para cimentar la ideología básica para el desarrollo del Japón como una nación-estado moderno. La fuerte influencia que tiene, se debe en parte a su capacidad para coexistir armónicamente con otras religiones, especialmente con el budismo.

Sumo:

Forma de lucha libre japonesa de alta especialización y una de las artes marciales más antiguas. El rasgo más notable de los sumatori (competidores) es su talla, son hombres gigantescos que pesan a menudo 130 Kg., aunque pueden alcanzar los 200 Kg. o más. Consiguen estas proporciones no solo ingiriendo grandes cantidades de comida (destacando un guisado rico en proteínas llamado chanko nabe) sino también practicando el arte del haragei, una forma de desarrollo abdominal que significa “alma en el estomago”. Su gran peso les da un centro de gravedad bajo, lo que los hace más estables.

En Japón hay 28 “cuadras” o escuelas de sumo, regidas por campeones retirados que dirigen y controlan a los luchadores, que se convierten en aprendices a la edad de 15 años. El entrenamiento es riguroso y la disciplina estricta. Hay numeroso torneos (basho) cada año; 3 en Tokio, los otros en Osaka, Nagoya y Fukuoka. Cada uno dura 15 días, durante los cuales cada luchador se enfrenta a diferentes oponentes. No hay categorías por pesos, de forma que un sumatori de 100 Kg. puede tener un oponente que duplique su peso; todo depende de la flexibilidad, velocidad y habilidad.

Los luchadores pelean descalzos y desnudos, menos la cintura y los genitales. Llevan una falda con flecos (mae-tate-mitsu) y un cinturón de seda (mawashi) el moño tradicional es antiguo y se llama o-icho-mage o chon-mage, de acuerdo con la categoría del sumatori. Un combate se desarrolla en un ring circular, con un diámetro de unos 3,66 m., que esta cubierto con un techo llamado dohyo, similar al de los santuarios sintoístas. El suelo se cubre con arena fina. El combate esta supervisado por un árbitro, llamado gyoji, que viste un kimono de seda y un sombrero especial y lleva un abanico como signo de autoridad y una daga (se dice que en su origen el árbitro la llevaba para poder suicidarse si cometía un error). Hay también 5 jueces, que suelen ser yokozuna (grandes campeones ya retirados).

El sumo siempre se acompaña de un gran ritual sagrado. Para comenzar una prueba, el yokozuna accede a la arena para la ceremonia llamada dohyo–iri. Delante de cada yokozuna camina su tsuyuharai (sirviente personal) y detrás va su tachimochi (portador de espada), que realizan una rutina tradicional en el ring. A continuación, cubiertos con delantales bordados, entran la mitad de los luchadores que forman un circulo, dan palmadas mueven sus delantales arriba y abajo y se retiran. Entran entonces el resto de los luchadores y efectúan el mismo rito.

Una vez completadas estas manifestaciones de fuerza y valentía, comienza la lucha. Dos campeones acceden al ring y después de estirar y flexionar los músculos, cogen puñados de sal y la esparcen, en un rito de purificación sintoísta. Después se ponen en cuclillas y golpean el suelo con sus puños mientras mantienen una batalla con los ojos; este ritual se llama shikiri naoshi y puede durar varios minutos. En los preliminares también se realizan pasos amenazadores de una parte a otra. Concluidos los preliminares, los oponentes cargan uno contra otro.

Hay un total de 48 movimientos (kimarite) en sumo: 12 lanzamientos, 12 giros, 12 levantamientos y 12 lanzamientos de espalda; cada uno tiene un nombre. Los objetivos son sacar al oponente de la arena o tirarle al suelo. Si cualquier parte del cuerpo sobrepasa el borde de la arena, el combate finaliza, y también si cualquier parte, excepto las plantas de los pies, toca la arena. La mayoría de las peleas duran menos de medio minuto y algunas concluyen en pocos segundos.

Una maniobra básica y método de ataque es abofetear (tsupari). Una serie de fuertes bofetadas (golpes tremendos para gente corriente), lanzadas muy deprisa, pueden llevar al oponente fuera del ring. Existen también técnicas de empujar, levantar y agarrar; las tres básicas son: hataki-komi, que consiste en apartarse a un lado y empujar al oponente fuera de la arena; ketaguri, cuando se levantan las piernas del oponente mientras da una embestida; ashi-tori, donde se agarra una pierna del oponente y se sujeta hasta que pierda el equilibrio y caiga.

En las técnicas de agarre, la maniobra básica es agarrar el cinturón del oponente para utilizarlo haciendo palanca, e intentar echar a su rival fuera del ring, resultando ganador quien queda encima. Algunas veces, un luchador eleva a su oponente y lo lanza fuera del ring. Otra variante es el uttachari que se produce cuando un luchador, en el mismo momento en que va a ser expulsado de la arena, eleva a su rival sobre su estomago y lo lanza afuera, mientras sigue a su oponente y se coloca encima de él.

Un día de combates finaliza con una corta ceremonia en la que un luchador, no muy bien clasificado, ejecuta unas series de movimientos estilizados (yumi-shiki), finalizando con una reverencia de saludo.

Historia

Indicios tempranos del sumo están contenidos en el nihon-shoki, una crónica del siglo VIII que se refiere a una prueba que se celebró en el 23 a.c. en su origen el objetivo era forzar al oponente a rendirse de forma incondicional e incluso matarle. A veces se evitaron batallas o se decidieron, enfrentando a dos expertos de sumo en una lucha para resolver las diferencias. En un primer periodo las luchas tenían una finalidad religiosa pues se realizaban para aplacar a los dioses. También estuvieron asociadas con festividades al concluir el periodo de las cosechas y algunos combates de demostración de sumo aun se celebran en otoño para dar gracias por las cosechas. Muchos de los primeros sumatori se hicieron famosos y se les concedieron privilegios. Durante el periodo Heian (794-1185), el sumo se convirtió en un deporte para espectadores. En el siglo XII, los bushi (clases guerreras), lo desarrollaron para el combate en la guerra. Durante el periodo Azuchi-Momoyama (1568-1600), se convirtió más en una actividad deportiva y apareció el profesionalismo. Durante el siglo XX se ha incrementado su popularidad en Japón y desde principios de la década de 1980 se ha desarrollado en Europa y E.U.A., entre otros países.